15/04/2024

Cuando le vi las orejas al lobo

 

Vives ajeno al dolor,

la rutina te hace inmune,

desayunas vestido de bombas,

comes naufragando pateras,

y cenas envuelto en homicidios.

La crueldad te es indiferente,

resultado de ser televidente,

¿por qué a mí, entre tanta gente?

Que me suceda algo tan infrecuente.

Y un día, ves las orejas al lobo,

la piel que se eriza,

el estómago encoge,

el pulso se dispara

y la vida que pende… de un fino y delicado hilo.

Comienzas a rezarle a los Dioses,

tú que eras un descreído,

agnóstico del infierno y paraíso,

cruzas los dedos y apagas la tele,

solo te importa su sino,

lo demás es irrelevante,

¡cómo cambia la historia!

Cuando tú eres el protagonista.

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