16/05/2024

Soy Ulises,

retornando continuamente,

a una Ítaca que no existe,

salvo en mi mente,

imaginada e inventada,

arribo siempre solo,

encontrando nada,

volutas de humo y polvo,

en una tierra yerma,

estéril, sin fruto,

vuelvo desnudo,

con arrugas en mi cuerpo,

cargado de incertidumbres,

sinsabores y algún acierto,

presto a morir, preparado,

con Tánatos de la mano,

y, descansar al fin,

en esta tierra baldía,

infecunda, pero irremediablemente mía.

Deja una respuesta