La punzada
Es en tu ausencia,
cuando siento la punzada,
la náusea y el vacío,
ese continuo vértigo,
que tanto me asusta
y, me hace frágil,
vulnerable e indefenso,
sobrepasado por el recuerdo,
incapaz de articularme,
por el miedo, paralizado,
vomitando tu pérdida,
angustiado y sin aliento,
la punzada me puede,
la punzada me mata.