Soy un hombre bueno,
de esos que ya no quedan,
los que miran limpiamente,
sin nudos ni resentimientos.
Soy un hombre bueno,
los que no esconden el bulto,
los que dan siempre la cara,
en directo, sin aspavientos.
Un hombre bueno,
lleno de dudas e incertezas,
frágil pero resuelto,
capaz de cambiar el mundo.
Soy un hombre bueno,
los que no pierden el tiempo,
los que mantienen el rumbo,
con respeto y miramiento.
Soy un hombre bueno,
aunque vengan tentaciones,
sin temor a levantarse,
con razón y entendimiento.
Un hombre bueno,
en ocasiones vulnerable,
nervioso e inquieto,
capaz de cambiar el mundo.