17/02/2024

Comienzas a respirar

 

Cuando vives con el corazón encogido,

asistiendo al debate de otro corazón,

corazón joven e inexperto aún,

corazón de tu propia carne,

corazón de tu misma sangre,

el tuyo se dispara y se manifiesta incierto.

Cuando respiras rápido, fatigoso,

sintiendo que el aire no penetra,

no llena tus pulmones, ni hincha,

y sientes vértigo, descubres punzadas,

asistes impotente a su dolor,

nada hay más frágil que una vida.

Vuelves a rezar, vuelves a pedir,

aunque no lo hayas hecho en tiempo,

te agarras a lo divino,

pues te sientes impotente,

viendo a tu hijo vulnerable.

Pasa la tormenta,

con su fiero rugido,

la sangre vuelve a calmarse,

el latido vuelve a pausar,

Y tú…

comienzas a respirar…

Deja una respuesta