La primavera ha venío,
y tú, sola, solita,
eres la única,
que sabe cómo ha sío.
Ni los naranjos,
ni los limoneros,
ni las flores de los tiestos,
ni los verdes praos,
ni los campos,
ni los ramos de los puestos,
las masetas con piropos, de mi pueblo.
La primavera ha venío,
y tú, niña shiquita,
eres la única,
que sabe, cómo ha sío.