Respirar aire puro
Y después de doce días,
inhalando el aire viciado del hospital,
encarándome por paredes de color naranja,
conectado a un dispositivo de electrodos,
con mi pulsera del color de la bandera de Grecia,
y, mi vía de entrada de líquido incoloro,
y, de salida, de fluido rojo y denso,
cansado y agotado,
con el corazón recuperándose del susto,
remontando, reiniciando,
mi pijama verde y mis binóculos,
deseando salir a la calle,
recuperar mi vida,
respirar aire puro.