612. Por más que lo intentamos, no pudo ser
612. Por más que lo intentamos, no pudo ser
612. Por más que lo intentamos, no pudo ser
611. Tenía todo, pero lo único que no pude comprar fue el tiempo
610. No quiero conocer el antes y el después que, secciona las biografías en dos
609. Anda, déjame cargar con tu equipaje
608. Quiero frotar mi piel como lija y terciopelo; hasta sacarnos brillo
607. Cuando acudas, no dejes que pierda la dignidad
606. En las omisiones es donde se encuentran las verdades más contundentes
605. Mi fachada no deja de ser una enorme renuncia
604. Siempre fui tendente a cometer errores y luego arrepentirme por preguntarme, cómo sabrían sus besos
603. Y tú, ¿sigues persiguiendo tu orgasmo?