Huye de la gente tóxica,
del que desprende veneno,
del que huele a corrupción,
del degenerado y perverso,
del indigno y deshonesto.
Aunque a veces se recubran,
de capas de barniz y oro,
de perfumes y lujos caros,
de palabras y rituales,
de juramentos y promesas.
Todo en ellos es falsedad,
podredumbre y mentira
y, como quieres vivir en paz,
evita el contagio, la muerte
y, ante todo… descontamina.