24/02/2024

Y recé

 

Volví a rezar,

como hacía tiempo,

con pulsión,

con las uñas clavadas en las palmas,

con los puños,

con la mirada fija al suelo,

concentrado en las palabras,

en la letanía,

rogando la interferencia,

de la Virgen, del Dios de los hombres,

en la salud del primogénito,

en su restablecimiento,

mediado eso sí, por los seres de blanco.

Volví a rezar,

sintiendo la vulnerabilidad,

la fragilidad de la vida,

volví a acordarme de los Cielos,

volví a pedir, volví a dar las gracias.

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