Ese amargo sabor,
de regusto en la boca,
ese rastro de olor,
que dejaste en mi ropa.
Cuánto pudo el error,
se perdió entre sombra,
cuánta muerte y terror,
vino exacta, a su hora.
Ese oscuro dolor,
que en mi pecho se asoma,
un inmenso pudor,
que viene y, me implora.
Cuánto dejó el rencor,
aquel que buscó honra,
cuánta vida y amor,
se perdió en la historia.