Cagontó, lo que se menea,
hoy estoy cabreado,
con el mundo,
conmigo mismo,
por lo que veo,
por lo que asisto,
soy espectador y lo permito,
más que por acción, por omisión,
pues miro pal lao,
y hago oídos sordos,
a lo que pasa a mi alrededor,
sin ser juez, pero sí, parte,
y por ello soy igual de cobarde,
como un bobo ilustrado,
como un tontopollas aborregado.
Cagontó, lo que se menea, cagontó.