25/09/2020

Necesito

Necesito tus manos para esculpir mi efigie de barro,
amasar dando forma a un espíritu incipiente,
ese que desea emerger de la nada,
crecer convirtiéndose en un cuerpo firme y, fuerte,
necesito tus manos.

Necesito tus pies para afianzar la frágil sustentación,
recorrer el camino apoyado sobre los huesos,
mantener la compostura sin caerme,
pisar seguro y, no volver a desfallecer,
necesito tus pies.

Necesito tu corazón para marcar el compás asíncrono,
ser el motor que todo empuje y, arrastre,
la bomba fluctuante de mi ser vivo,
engranaje perfecto de la pura materia,
necesito tu corazón.

Necesito tu juicio para mantener a raya mi locura,
saldar las cuentas con inquietos fantasmas,
imponer la paz entre mi yo y, lo otro,
dar la calma ante ese enorme mar de dudas,
entrar en razonamiento con la equidistancia.

Te necesito a ti, como nunca,
como antes, como siempre,
necesito tus manos, tus pies,
tu corazón y, tu juicio,
preciso de tu todo,
ayúdame a ser yo y, encontrarme.

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