27/03/2020

Quédate en casa

Aunque las pulgas hagan festejos en tu colchón,
quédate en casa.
O, si oyes que los vecinos taconean un montón,
quédate en casa.
Si los párvulos se vuelven zombis y, hablan raro,
quédate en casa.
O se ha acabado el papel del váter que era caro,
quédate en casa.
Aunque no tengas lustre para tu pulcro cardado,
quédate en casa.
O, alguno de tus blancos dientes se te halla picado,
quédate en casa.
Aunque tengas un escape de espuma de rasurar,
quédate en casa.
Y, en el caso de que no te apetezca ya desamarrar,
quédate en casa.

Quédate en casa y, por tu madre no salgas…
que si no, te contagia el bicho,
si lo haces, va a ser que te de en las nalgas,
esto es una orden y, no, un vulgar capricho.

Deja una respuesta