HUYE (26/04/1993)

Eché a correr,
como grito que lleva el viento,
la cabeza empapada,
los ojos nublados,
por el incesante crepitar de la lluvia,
sobre el oscuro atardecer.

Pies que me pesan cada vez más,
atrás solo quedan refugios de mi ansiedad,
lamentos que dejaron huella,
sinrazones de los días que vivimos incansables.

No vuelvas la cabeza,
así los fantasmas no bruñirán tu frente marchita,
atisba la luz crepuscular de la aurora simiente,
manteniendo el fragor de los idus de marzo,
Dioses que velan sus armas por ti,
corre, corre y, márchate.

(Otro texto, no canción, que habla de las ganas de escapar, de huir, de marchar y, de buscar una salida, una forma de evasión).

Deja una respuesta