Espíame por favor,
no te quedes a la espera,
tienes la llave de mis pensamientos,
herrumbrosa, oxidada,
accesible al silencio.
Espíame por favor,
cerradura de mis sueños,
fortaleza esquiva, solo por momentos,
obsoleta, olvidada,
encumbrada a destiempo.
Espíame por favor,
sombra de mi cuerpo,
voz a la escucha, oigo lamentos,
embozada, deprimida,
con sus labios inquietos.
Espíame por favor,
ven a mi encuentro,
sigue la estela, llévame dentro,
altanera, perseguida,
para ti no hay secretos.