En tu espalda se pierden mis dedos,
mi refugio es tu cuerpo cansado,
la locura medita entre sueños,
tus palabras en tiempo pasado.
Mi semblante es frío y helado,
en tus labios se escucha un lamento,
es tu sangre que brota del cuerpo,
es un río de muerte, un momento.
NO LLORES MÁS, NO LLORES MÁS,
NI LA LLUVIA NI EL VIENTO, TE OLVIDARÁN.
Hoy la bruma se hizo ya espesa,
tus mejillas son risas y llanto,
griteríos de gente en tiniebla,
esperando el momento del parto.
Las ruinas de pueblos en guerra,
son murallas de miedo y tristeza,
el silencio que hiere de veras,
las verdades de un mundo de piedra.
NO LLORES MÁS, NO LLORES MÁS,
NI LA LLUVIA NI EL VIENTO, TE OLVIDARÁN.