486. Miro mis manos y solo veo encrucijadas
486. Miro mis manos y solo veo encrucijadas
486. Miro mis manos y solo veo encrucijadas
485. Todos los días cuentan con 24 horas, aunque quizás algunas no tengan nada dentro
484. Eres mi ovejita lucera; tú balas y yo te sigo
483. ¿Tú también eres patata podrida? Te lo digo porque apestas igual que yo
482. Ten redaños y no sigas, como todos, al rebaño
481. No malgastes el tiempo en mirar lo que no es bello
480. Asume la vejez sin fingimiento
479. No seas el resultado de un abandono sin salvación
478. La vida está llena de palabras que merecen la pena
477. Yo quiero estar siempre entre los primeros (y que los demás, lo noten)