163. Quemaré mis naves por ti y, arderé en tu paradisíaco averno.
163. Quemaré mis naves por ti y, arderé en tu paradisíaco averno.
163. Quemaré mis naves por ti y, arderé en tu paradisíaco averno.
162. Me hice espeleólogo por ti … explorar tu recóndita gruta, sumergirme en hondas aguas subterráneas, dejándome arrastrar hasta la sima de tu cuerpo.
161. Siento el vacío cuando sé que debo pedirte perdón y, me puede el orgullo.
160. Me conmueve tu fragilidad cuando lloras a lágrima viva y, silente.
159. Morfeo, acógeme en tu seno, que tengo sueño y, ya nada poseo.
158. Del enemigo, ni el consejo en un vaso de agua.
157. Te deseo suerte para el día que te encuentres con la horma de tu zapato (¡so capullo!)
156. Solo silbo cuanto necesito templar gaitas.
155. Sé en que día vivo, pero no tengo conciencia de los días en los que lo hago … (es todo tan fortuito).
154. El tiempo de las mascarillas es el tiempo de la relación virtual.