CALLE ESPERANZA 13 (24/11/1991)
Cuántas veces habré pasado, caminando por tu calle,
cuántas noches habré llorado, a oscuras en los portales.
Por qué el silencio de tu calle, es siempre eterno,
¿dónde duermes?, que no encuentro, ya tu gélido cuerpo.
No te acuerdas de la esquina, por todos olvidada,
abrazados entre escarcha, en la fría madrugada,
Como niños que querían, aprender a ser mayores,
cual amantes con pequeños y, felices corazones.
Y, HOY HE ESTADO, BUSCANDO RECUERDOS,
ENCONTRÉ TU FOTO EN EL ÁLBUM DEL TIEMPO.
TU SONRISA DE NIÑA, QUE MI ALMA ESTREMECE,
TU MIRADA, TU CALLE… ESPERANZA TRECE.
Hoy he vuelto a tu calle, despertando de un mal sueño,
he pensado en tu mirada y, en tu sombra sin dueño,
Mucho tiempo ha pasado, tu cuarto está en silencio,
como loco enamorado, en tu olvido me pierdo.
Y, HOY HE ESTADO, BUSCANDO RECUERDOS,
ENCONTRÉ TU FOTO EN EL ÁLBUM DEL TIEMPO.
TU SONRISA DE NIÑA, QUE MI ALMA ESTREMECE,
TU MIRADA, TU CALLE… ESPERANZA TRECE.
(Admiro a Joaquín Sabina, uno de los más grandes compositores en lengua castellana. También quise tener mi Calle Melancolía, pero no supe y, me salió ésta, de la Esperanza número 13).
CANCIONES (y textos) [1988-1993]
Prólogo
Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.