POESÍA DE UN PEQUEÑO TÍMIDO (19/03/1992)

Sería incapaz de mirarte a los ojos
y, decirte te quiero,
sin que ocultara el rubor,
sin que me temblara la voz,
sin que una mano me oprimiera el corazón,
sin que una lágrima cayera por mi mejilla,
sin que una caricia ahuyentara el dolor,
por eso te escribo estas letras.

Letras que fluyen desde lo más hondo del ser,
cantares que quieren arrullarte despacio,
susurrar en tu oído palabras de amor,
por eso te escribo…

Las palabras se las lleva el viento
y, sería incapaz de pronunciarlas,
pero en cambio el amor permanece
y, así está escrito…

(Más que una canción, fue un simple texto. Refleja desazón y, necesidad de compartir amor…)

CANCIONES (y textos) [1988-1993]

Prólogo

Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.