Y YO CON MI MALA SUERTE (05/04/1992)

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
NÁ TENGO, NÁ PUEDO DARTE,
ME VA FATAL.

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
VIVIENDO ENTRE MALA GENTE,
QUE “VI’A” ESPERAR.

Los sueños que yo tenía, la suerte una lotería,
mi vida es tierra baldía y, no llueve ná.
Y, tú que no apareces, mis flores que ya no crecen,
yo vivo en martes y trece y, así me va…

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
NÁ TENGO, NÁ PUEDO DARTE,
ME VA FATAL.

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
VIVIENDO ENTRE MALA GENTE,
QUE “VI’A” ESPERAR.

Mi amigo es un gato negro, la sal la doy yo primero,
lo veo todo muy feo y, no entiendo ná.
Un póker a una tirada, quinielas que nunca ganan,
mi vida está gafada, ya cambiará.

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
NÁ TENGO, NÁ PUEDO DARTE,
ME VA FATAL.

Y, YO CON MI MALA SUERTE, NO TENGO NÁ,
VIVIENDO ENTRE MALA GENTE,
QUE “VI’A” ESPERAR.

Rompí un día un espejo, vistiendo todo de negro,
salí con mi pie izquierdo y, no supe ná,
cruzaba siempre los dedos, llevando los amuletos,
mi vida era un panfleto, todo mu mal.

(A esta canción, versión rumbera, le tengo mucho cariño. Refleja la impotencia y, la frustración del perdedor, del eterno segundón, de aquel del que nadie se acuerda y, de la mala suerte que conduce su vida).

CANCIONES (y textos) [1988-1993]

Prólogo

Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.