TARDE GRIS (sin fechar)
Tarde gris, me asomo por la ventana,
cae la lluvia, mil voces que ya no callan,
las hojas de otoño, se empapan con tu recuerdo,
mis ojos se nublan, no puedo llorar.
TUS MANOS PEQUEÑAS, OPRIMEN MI CORAZÓN,
SENSACIONES EXTRAÑAS, QUE AHUYENTAN TODO MI DOLOR.
Pero tu sonrisa, cruza por mi mente,
estás tan lejos, te siento tan cerca,
el agua es tan limpia en mi mano,
que se refleja hasta el ser interior.
TUS MANOS PEQUEÑAS, OPRIMEN MI CORAZÓN,
SENSACIONES EXTRAÑAS, QUE AHUYENTAN TODO MI DOLOR.
QUIERO LAVARME LA CARA Y, SENTIR,
saciar la humedad con tus besos,
FROTARME FUERTE, AMOR, LENTAMENTE,
ahora ya siento tu respiración.
CANCIONES (y textos) [1988-1993]
Prólogo
Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.