UNA HOJA EN BLANCO (13/06/1991)
Un segundo es eterno, si no sabes qué hacer,
el espejo está empañado, una huella de mis pies.
Mis palabras son muy pocas, si me quieres comprender,
la mirada es mi persona, un reflejo de mi ser.
UNA HOJA EN BLANCO, ES TODO LO QUE TENGO,
VOY A ESCRIBIRLA DÍA A DÍA, COMO UN CUENTO.
ESPERO QUE AL FINAL, MI PREMIO SEA EL CIELO,
AUNQUE HAYA RENGLONES TORCIDOS, NADIE ES PERFECTO.
Una huida es muy larga, sin destino a dónde ir,
la historia se hace amarga, si el gigante va a morir.
Mis labios están sellados, no me preguntes por qué,
soy como un libro cerrado, si no me crees, mírame.
UNA HOJA EN BLANCO, ES TODO LO QUE TENGO,
VOY A ESCRIBIRLA DÍA A DÍA, COMO UN CUENTO.
ESPERO QUE AL FINAL, MI PREMIO SEA EL CIELO,
AUNQUE HAYA RENGLONES TORCIDOS, NADIE ES PERFECTO.
EL PAPEL MOJADO SE LO LLEVA EL VIENTO,
EL MÍO ESTÁ EN BLANCO, SÉ QUE NO LO ENTIENDO,
ESPERO QUE AL FINAL, MIS MANOS ESTÉN LLENAS,
AUNQUE HAYA DÍAS VACÍOS, LA PERSONA ES LO QUE CUENTA.
(Siempre creí ser buena persona. Quise trazar mi vida en una hoja en blanco, aunque tuviera renglones torcidos, esperando poder sembrar, para al final de mis días, recoger la cosecha; no sé si lo he conseguido).
CANCIONES (y textos) [1988-1993]
Prólogo
Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.