LA LEYENDA DE TU MIRAR (06/07/1991)

La noche se apaga en la vieja ciudad,
el viento recorre las olas del mar,
el sueño dorado no quiere morir,
tus labios cansados, me dejan sentir.

Las madres que buscan cobijo y hogar,
los niños que ríen intentando llorar,
las puertas se cierran a tu alrededor
y, arde un infierno en tu corazón.

TRISTE EL SILENCIO RECORDÓ,
AL QUE UN DÍA, RENUNCIÓ.
TODO SU AFÁN ERA OLVIDAR,
LA LEYENDA DE TU MIRAR.

Me tiendes tu mano, me pones el pie,
me pides que hable y, no entiendo porqué,
todo es extraño en la vieja ciudad,
las luces se apagan, intento olvidar.

TRISTE EL SILENCIO RECORDÓ,
AL QUE UN DÍA, RENUNCIÓ.
TODO SU AFÁN ERA OLVIDAR,
LA LEYENDA DE TU MIRAR.

CANCIONES (y textos) [1988-1993]

Prólogo

Llegó el día en el que tuve necesidad de trascribir las canciones y, textos que escribí durante una época pretérita de mi vida. Las letras que reproduje con la máquina de escribir Olivetti y, que canté con aquella vieja guitarra llena de pegatinas, recompuesta y, arreglada por mi abuelo Francisco. Fue el tiempo de mi juventud, el periodo transcurrido desde que llegué a Madrid a estudiar con dieciocho años, cursé mis estudios universitarios y, comencé a trabajar. Un soplo, que recuerdo con cierta melancolía y, añoranza. Dejar mi pueblo, la familia, los amigos y, llegar a la gran urbe, al barrio de Moratalaz con mis abuelos maternos, supuso un cambio radical. Me sentí triste, vacío, solo y, desarraigado. No sabía realmente de dónde era, qué diablos hacía en esta ciudad y, sentía mucha ansiedad, acerca de lo que el futuro podía depararme. Recuerdo que me encerraba dentro de las cuatro paredes de mi cuarto y, además de estudiar y, mirar la vida pasar por la ventana, intentaba expresar con canciones, toda mi soledad y, los deseos y, sentimientos que por aquel entonces me acompañaban.
Aquí están reflejados en estas páginas… unas fueron canciones y, otras, simples escritos; todas, forman parte de mi historia personal y, de mi devenir por este mundo.