26/02/2019

Te quiero
aunque no sepas de mi existencia,
del empeño de mi voz,
de los recuerdos y, los versos,
de las canciones que yo escribí,
de los sueños, todos los cielos,
que fabriqué pensando en ti.

Te quiero,
aunque no habite ya en tu piel,
ni percibas mi queda ausencia,
eres el juicio y, la razón,
la fugacidad de lo eterno,
la quietud entre la turba,
el ángel de mi infierno,
que arrinconé creyendo en ti.

Preludio

Hoy voy a principiar este feliz cuaderno,
lo llenaré de mis letras y recuerdos,
escribiré con renglones tan correctos
y, descubriré lo que siento muy dentro.

Hoy voy a comenzar un válido boceto,
lo cubriré de signos, trazos y apuntes,
ilustraré con pinceles y pespuntes
y, ornamentaré un esquema correcto.

Hoy voy a perforar un firme agujero,
lo cavaré con palas, rastras y arados,
profundizaré campos, piedras y suelos
y, sondearé el fondo del arenero.

Hoy voy a componer un ordenado verso,
lo adornaré con las trovas y sonetos,
rimaré poemas sentidos y cuerdos
y, construiré para ti un fiel universo.