27/06/2019
Ninfa
Eres como la crisálida,
siempre encerrada,
clavada en tu mundo,
inmersa y, aferrada,
sin mover un músculo,
hibernas sin saber,
inmóvil y, encapsulada,
esperando la eclosión,
el renacimiento,
la metamorfosis.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.