14/11/2019
Tu nombre martillea en mi cabeza
Tu nombre martillea en mi cabeza,
como la gota de agua fría que cae sobre mi frente
y, el cuco que sale persistente de su casa, a cantar la hora.
Tu nombre contusiona en mi testa,
como la perforadora que inefable rompe el cemento
y, el motor de un reactor supersónico a mil pies.
Tu nombre persevera en mi coco,
como la explosión de un meteorito en la atmósfera
y, la sirena de una ambulancia desenfrenada.
Tu nombre golpea en mi mollera,
como el repetitivo canto de un nocturno grillo
y, el péndulo de bolas imparable, de Newton.
Tu nombre percute tanto en mi chola,
que olvidé cual era, mi título de pila.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.