19/12/2019
Cuando has salido
Cuando te marchas de casa,
estoy en vilo hasta que retornas,
no duermo, doy vueltas, vigilo,
me pone nervioso cualquier ruido,
hasta que no te oigo abrir la puerta
y, siento tus pasos, entonces respiro,
me relajo y, te espero,
en la cama metido,
hago como que sueño,
y, me quedo tranquilo.
Cuando te marchas de casa,
vivo en el filo …
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.