30/01/2020
Raspo
Raspo la pátina y, no encuentro nada,
me empeño en limpiar lo que ensucio,
doy muchas capas sin haber retirado,
cubro esta ruina con papel decorado,
grabando impronta en tinta invisible,
sin cepillarme las marcas maleables,
los estigmas que anuncia mi cuerpo,
son la condena sin haberme juzgado.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.