27/02/2020
Hace tiempo que te espero y,
solo veo pasar atardeceres
Sentado en un banco del parque,
abstraído en vagos pensamientos,
pretendo que aparezcas a mi lado,
mascullo si me quedan recuerdos,
entonces caminábamos abrazados,
nuestras manos juntas, enlazadas,
amantes noveles y, deslumbrados,
nos reíamos ufanos, enamorados,
ahora solo queda gélida distancia,
un intersticio profundo y, hendido,
precipicio entre nuestros credos,
el orgullo arruinó cruel la ternura,
hace mucho tiempo que te espero,
no volverás para curar esta herida,
eres feliz degustando otros placeres,
solo veo pasar agónicos atardeceres.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.