11/03/2020

Veinte años después

Veinte años después, te sigo amando,
veinte años después, te sigo queriendo.
Se sucedieron las estaciones,
se enlazaron los momentos,
la vida nos fue transformando,
nuestro aliento se fue curtiendo.

Veinte años después, te sigo amando,
veinte años después, te sigo queriendo.
Nacieron nuestros hijos,
cambiaron nuestros cuerpos,
discurrieron borrascas y, buen tiempo,
vinieron sonrisas y, algún lamento.

Veinte años después, te sigo amando,
veinte años después, te sigo queriendo,
maduraron nuestros afectos,
curtiéronse los sentimientos,
nos costó sacrifico y, esfuerzo,
mereció mucho la pena este intento.

Veinte años después, te sigo amando,
veinte años después, te sigo queriendo,
quizás sobrevengan otros tantos,
puede que acudan los chubascos,
anticiclones y, vientos helados,
pero espero al fin, seguir a tu lado.

Veinte años después, te sigo amando,
veinte años después, te sigo queriendo.

(A Diana. Madrid 2000-2020)

Prolegómeno

Déjame ser, 

la introducción de esta gran obra, 

el prefacio que he de encarnar,

un prólogo resumiendo la creación,

el exordio de nuestra fructífera cita,

proemio de magistral declamación,

una obertura grandiosa y, colosal,

el preámbulo de una provechosa relación,

introito de ósculos y, caricias tiernas.

Déjame ser, 

el prolegómeno antes de llegar al clímax.