27/07/2019
Tu mano
Sostuve tu mano,
por un instante sentí el calor,
rubor de piel iridiscente,
minúscula descarga,
eléctrico ardor,
relampaguea chispeante,
cortocircuitando mi corazón.
Aguanté tu mano
y, en un destello, sentí el amor.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.