18/09/2019
Mirarme
Tus ojos glaucos,
fijos me miran
y, yo soy esquivo,
prefiero, pardiez,
tímida rojez,
esa que inspiras,
vuelvo mi cara,
no sé contestar,
tu vista me pierde,
casi sin querer,
perdona, lo siento,
habré de entender,
devolver la mirada,
quererte otra vez.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.