05/10/2019

Eres

Eres soplo, un aire fresco,
la gota clara del rocío,
el arco iris tras fina lluvia,
hierba verde, sed de estío,
el olor a tierra mojada,
calor de leña en el hogar,
tardes níveas de diciembre,
reflejo de luna en el mar.

Piel bañada de vítrea sal,
feliz abrazo en el regreso,
espuma rugiente de la ola,
fascinante y, mágico beso,
la cara vista de la luna,
sutil perfume de linda flor,
el agua clara del arroyo,
sincera como el primer amor.

Llama viva que nunca quema,
eco sonoro de viva voz,
la aurora, el alba que nace,
nana que mece arrullo y, son,
caricia en mi piel erizada,
astro que guía en mi caminar,
eres claridad tras la niebla,
todo lo que yo puedo aspirar.

Prolegómeno

Déjame ser, 

la introducción de esta gran obra, 

el prefacio que he de encarnar,

un prólogo resumiendo la creación,

el exordio de nuestra fructífera cita,

proemio de magistral declamación,

una obertura grandiosa y, colosal,

el preámbulo de una provechosa relación,

introito de ósculos y, caricias tiernas.

Déjame ser, 

el prolegómeno antes de llegar al clímax.