25/10/2019
Cachos
Eres tan suntuosa,
espléndida y, lujosa,
que nadie osa tocarte,
por si eres desmembrada,
diseccionada en parte,
en porciones sesgada,
escindida y, despedazada,
así que sigue en tu trona,
que no quiero ni mirarte.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.