31/10/2019
Quillo…
¡Quillo!
me gritó un pecador
¡Ese es mi anillo!
dámelo traidor,
suelta ya el dedo
y, devuélvemelo,
aunque esté muerto,
soy muy cabrón,
era de mi amante,
argolla me dejó,
recuerdo de boda,
alianza de amor,
aunque esté muerto,
fui un pecador,
suelta la sortija, ¡coño!
el anillo, ¡devuélvemelo!
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.