05/11/2019
Sangre, para que te quiero
Sangre, para que te quiero,
por mis fueros, derramar,
para que tú transportes
y, te tengas que vaciar.
Sangre, para que te quiero,
no se te ocurra escapar,
por los poros de la piel
y, me vayas a empapar.
Sangre, para que te quiero,
puedes hervir o, chupar,
grabar también con fuego,
o, quien sabe, si sudar.
Sangre, para que te quiero,
ora correr u, ora helar,
no sé si roja o, aún azul,
no me dejes desangrar.
Sangre, para que te quiero,
si no es para sangrar.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.