07/11/2019
Rasgueé la guitarra
Rasgueé la guitarra
y, surgieron las notas,
de las cuerdas rotas,
mi voz queda, ronca.
Compuse canciones,
queriendo olvidarte,
enjugué secreciones
y, no pude vaciarte.
Perdí la conciencia,
entre llanto y, alcohol,
deseé vomitarte,
pero me faltó el valor.
Y, ahora que soy abstemio,
te pido un favor,
no me inspires más letras,
que no voy de farol,
soy un tipo más sobrio,
aunque no tenga tu amor.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.