14/11/2020
Palabras para el fin del mundo
Nunca imaginé que esto podría acontecer,
el nauseabundo vértigo se tornó realidad,
los peores designios mostraron sus caras,
quien barruntaba que no vería amanecer.
Deliramos despiertos mirando incrédulos,
es el desvarío que nadie creyó sospechar,
un ente microscópico detuvo la existencia,
interrumpió la vida, hizo a todo renunciar.
Rezamos a los dioses implorando perdón,
magnánima fue la culpa por haber pecado,
no supimos cuidar de nuestra existencia,
la tierra se rebeló por su miserable estado.
Ahora pagamos las terribles consecuencias,
una especie que no aprendió a envejecer,
descuidando el equilibrio de la naturaleza,
y, permitiendo a este azul planeta, perecer.
La nueva normalidad
Después de dedicar tiempo a escribir durante el período de confinamiento, encerrado en casa, por la pandemia del coronavirus, continué haciéndolo posteriormente, de una forma más espaciada. El día 14 de marzo de 2020, se decretó el Estado de Alarma, el cual se prolongó hasta el 2 de mayo, pudiendo salir paulatinamente, a partir de entonces. El 21 de junio, comenzó la llamada nueva normalidad, la cual no tuvo nada de normal. Se habló de desescalada y, de la vuelta progresiva a la actividad habitual. Nada fue como hubiéramos pensado o, deseado. La pandemia nos golpeó fuerte y, duro; murieron miles de personas y, la economía sufrió hasta límites insospechados. Se gestionó mal la primera ola, no se supo resolver adecuadamente la desescalada y, la temida segunda ola, también nos sacudió como un maremoto. Pasó el inédito verano y, llegó el otoño con muy mala pinta. En realidad, en todo este tiempo transcurrido (este escrito es del 5 de noviembre), no hemos tenido normalidad y, seguimos sufriendo las trágicas consecuencias de esta negra zozobra; continúan las muertes, crece el paro, muchas familias se sitúan en las colas del hambre y, las previsiones no son nada halagüeñas. ¿Qué será de la especie humana? ¿De verdad habremos aprendido algo? ¿No será que nuestro planeta está dándonos, un serio aviso?