26/11/2020

La galería de los locos

Aquí estamos,
los que quedamos fondeados en tiempos,
avistando fantasmas en paredes y, techos,
insectos que arriendan nuestros cuerpos,
las voces martilleando gustosos cerebros.

Aquí estamos,
los que tenemos rictus y, muecas molestas,
babeando a rienda suelta ante las puertas,
pasillos transitados con piernas descalzas,
dando palmadas, canturreando con lanzas.

Somos nosotros, los olvidados infectos,
los que mantienen recuerdos inciertos,
oscilando cual locos molinos de viento,
en los corredores dormimos despiertos.

Aquí estamos,
los que poseemos sacudidas, espasmos,
oscilando corrientes, detrás marasmos,
ligados con correas, camillas y, tálamos,
circulamos perdidos por estos páramos.

La nueva normalidad

Después de dedicar tiempo a escribir durante el período de confinamiento, encerrado en casa, por la pandemia del coronavirus, continué haciéndolo posteriormente, de una forma más espaciada. El día 14 de marzo de 2020, se decretó el Estado de Alarma, el cual se prolongó hasta el 2 de mayo, pudiendo salir paulatinamente, a partir de entonces. El 21 de junio, comenzó la llamada nueva normalidad, la cual no tuvo nada de normal. Se habló de desescalada y, de la vuelta progresiva a la actividad habitual. Nada fue como hubiéramos pensado o, deseado. La pandemia nos golpeó fuerte y, duro; murieron miles de personas y, la economía sufrió hasta límites insospechados. Se gestionó mal la primera ola, no se supo resolver adecuadamente la desescalada y, la temida segunda ola, también nos sacudió como un maremoto. Pasó el inédito verano y, llegó el otoño con muy mala pinta. En realidad, en todo este tiempo transcurrido (este escrito es del 5 de noviembre), no hemos tenido normalidad y, seguimos sufriendo las trágicas consecuencias de esta negra zozobra; continúan las muertes, crece el paro, muchas familias se sitúan en las colas del hambre y, las previsiones no son nada halagüeñas. ¿Qué será de la especie humana? ¿De verdad habremos aprendido algo? ¿No será que nuestro planeta está dándonos, un serio aviso?