04/04/2021

Resucitaré de entre los muertos

 

Tronarán las tormentas,

se abrirán todos los cielos,

caerán miles de lágrimas,

se inundarán así los suelos,

con la pena habré muerto,

cubierto de excrementos,

nadie clamará por mi vida,

nada purgará el tormento,

enterradme en el sepulcro,

no quiero ningún lamento,

taponad todo intersticio,

que no haya ningún vuelco,

me consumiré allí dentro,

devorado por mis miedos,

esperaré a ser consumado,

consumido, todo apurado,

llegará al fin mi momento,

resucitaré entre los restos,

volviendo por mis fueros,

os daré de nuevo ocasión,

para que volváis a quereros,

no se repita esta tradición,

revivir entre los muertos.

Todo lo que vendrá después

Como titulaba la canción de mis admirados “091”, no sé si estamos preparados para todo lo que vendrá despuésDespués de la segunda ola, vinieron unas cuantas más. La población sufrió de la llamada fatiga pandémica, el estrés crónico que nos hizo estar hartos del coronavirus. Las cifras de todos los marcadores habidos y por haber se dispararon. Por fin nos vacunaron. Y con la inmunidad, se me acabó la inspiración. Vino ésta, aupada por la pandemia y por el tiempo de confinamiento y se marchó avisando, cuando la “normalidad” se instaló de nuevo en mi rutinaria vida. Las musas me abandonaron y lo que pudo ser, quedose sin terminar.