13/05/2021

Mi casa

 

Sigo resistiéndome a abandonar,

a dejar este refugio,

el que ha sido mi hogar,

la casa donde habité,

morada que ocupé,

porque aquí tengo tu amparo,

la protección y el abrigo,

en este lugar me siento seguro,

lejos del ruido de la turba,

ajeno a los vaivenes del mundo,

retirado de espirales y corrientes,

apartado del tumulto, la revuelta,

solo deseo ser contigo,

acurrucarme a tu lado,

escuchar el constante latido,

seguir el impulso de tu vientre,

disponer el germen, la simiente

y, verter el mar que llevo dentro.

Todo lo que vendrá después

Como titulaba la canción de mis admirados “091”, no sé si estamos preparados para todo lo que vendrá despuésDespués de la segunda ola, vinieron unas cuantas más. La población sufrió de la llamada fatiga pandémica, el estrés crónico que nos hizo estar hartos del coronavirus. Las cifras de todos los marcadores habidos y por haber se dispararon. Por fin nos vacunaron. Y con la inmunidad, se me acabó la inspiración. Vino ésta, aupada por la pandemia y por el tiempo de confinamiento y se marchó avisando, cuando la “normalidad” se instaló de nuevo en mi rutinaria vida. Las musas me abandonaron y lo que pudo ser, quedose sin terminar.