Perdido en mi paisaje interior,
me hallo,
no logro encontrarme,
en recovecos oscuros
fantasmas me asaltan,
en umbríos rincones,
mi soledad revienta,
grilletes invisibles,
que me confinan,
y conducen a la locura,
sin discernir,
realidad y ficción,
un mundo onírico,
esta maldita ensoñación,
me envuelve, me deprime,
puñetero martirio,
al que me encamino,
sin retorno, sin vuelta,
solo y abandonado,
perdido en mi paisaje interior.