07/03/2024

Tu cuerpo ya no hace ondas en el colchón,

ya no recojo tus rizos entre las sábanas,

ni recuerdo cómo inspiraba tus feromonas,

no hay restos de tu ropa interior bajo la cama.

Ya no habitas mis serenas madrugadas,

sin abrazos desnudos después del éxtasis,

ni la percepción de untura de nuestra piel,

el estremecimiento deleitable del durmiente.

No abrigaré más tu púdica huella ecológica,

en este incierto planeta que cohabito,

no arderá tu luciente cuerpo sobre el mío,

ni se me dormirán los brazos rodeándote.

Tu silueta se esfumó de mi hueca rutina,

no volveré a tentar tus carnosos glúteos,

ni a percibir tu aliento sobre mi resuello,

ya no verteremos nuevos flujos corporales.

Tu cuerpo ya no hace ondas en el colchón,

marchaste para siempre esa nochebuena.

Poesías 2024

La vida duele, la vida quiere,

la vida vive, la vida muere,

¡vívela siempre!

¡mírala de frente!

que pasa, ya no vuelve…