Felicidades,
a ti que eres sangre de mi sangre,
a ti que floreces cada tardía primavera,
a ti que posees esa belleza primigenia,
a la ninfa que poco a poco se convierte en mariposa,
que necesita volar, pero que hay que enseñar,
que madura, pero aún es tierna,
a la niña que un día será, una curtida mujer.
(Felicidades a Malena en su décimo quinto cumpleaños)