Creció la hierba de tanto esperarte,
llenó mis entrañas de forraje,
como la yedra, como la yedra,
expandiéndose sigilosa,
abarcándolo todo, cubriéndolo,
no dejando resquicio,
así mi amor se vistió de llanto,
llanto verde, llanto clorofílico,
llanto de hierba, de mala hierba,
imposible de consumir,
imposible de exterminar.