Dimisión
¿De qué vais?
¿Irme yo?
Si soy el que manda,
¡habrase visto!
no soy responsable,
nada tengo que ver,
solo la víctima,
de un linchamiento,
de una persecución,
pues no me marcharé,
aguantaré por dignidad,
soy vuestro representante,
elegido democráticamente,
hice lo que pude,
no miré hacia otro lado,
no actué negligentemente,
aunque estuviera de sobremesa,
flirteando con una bella dama,
en aquella fatídica tarde de octubre,
no me voy a ir, no dimitiré.