Cuestioné si supe amarte,
transcurrida una eternidad,
sospechando de mis verdades,
estoy dudando en realidad.
Malgasté tantas caricias,
tu ternura y sensibilidad,
tiré los besos por la borda,
ahora detesto mi ambigüedad.
Ya no hay vuelta,
ya no hay marcha atrás,
no atisbé el punto final.
Ya no hay tregua,
ni perdón, ni paz,
solo hastío y frialdad.
Nunca mostré mis emociones,
vestí la rutina sin disimular,
llené de orgullo mis pantalones,
te consumió mi infidelidad.
Hoy ya es tarde para todo,
soy culpable, debo confesar,
no quise amarte, fui un bobo,
siento mi falta de honestidad.
Ya no hay vuelta,
ya no hay marcha atrás,
no atisbé el punto final.
Ya no hay tregua,
ni perdón, ni paz,
solo hastío y frialdad,
solo hastío y frialdad.