Preciso que me perfundas,
que te introduzcas en mi torrente,
y me aportes nutrientes,
savia, droga u lo que sea,
necesito sobrevivir a esta vacuidad,
al precipicio nocivo y enfermizo que me asiste,
a la desidia y a la indiferencia,
al hastío y a la insensatez,
requiero de la infusión,
del esparcimiento del inóculo,
de la inyección química,
adminístrame la dosis, lo solicito,
púnzame por favor y,
seré tu acólito por siempre.